Cine

Kenneth Branagh, “Dunkerque fue una liberación milagrosa”

Hablar de Christopher Nolan es hablar de uno de los más grandes directores de cine de los últimos tiempos. Muchas de sus películas, como Memento, Inception e Interestelar  son considerados clásicos modernos. Cuando se anuncia un nuevo trabajo, las expectativas son altas y, por lo general, se superan.

Con Dunkerque, la película que estrena este mes, pasó lo mismo. Desde que se conocieron las primeras imágenes se empezó a hablar de los premios y reconocimientos que se ganará. La cinta cuenta un momento histórico de la Segunda Guerra Mundial, cuando cerca de 400.000 soldados aliados quedaron sitiados en la playa de Dunkerque, en el norte de Francia, por el ejército enemigo, y los heroicos esfuerzos por rescatarlos.

Uno de sus protagonistas es el actor y director británico Kenneth Branagh, reconocido por hacer parte de películas como Mi semana con Marilyn, Hamlet y Harry Potter y la Cámara Secreta. Con él hablamos para conocer más sobre esta cinta y sobre su experiencia trabajando con Nolan.

Kenneth Branagh

CARAS: ¿Qué lo atrajo más cuando Christopher Nolan lo contactó para comentarle sobre Dunkerque: el tema de la película o el director?
KENNETH BRANAGH: El director, pues inicialmente no conocía el tema. La primera vez que Christopher me contactó solo me dijo que quería hablar conmigo sobre un proyecto. Tiempo después, él viajó a Londres y fue a ver a nuestra compañía de teatro interpretando Un cuento de invierno, de Shakespeare, y a la mañana siguiente pudimos encontrarnos. Ahí supe que estaba haciendo una
película sobre Dunkerque.

CARAS: ¿Qué le dijo en ese encuentro?
K.B.: Me contó la historia, y me dijo que él quería comprimir varias experiencias de Dunkerque a través de historias que se conectan, y que ocurren en tierra, en el mar y en el aire. Me dejó el guion que había escrito, que combinaba todas las cualidades que la gente asocia con Nolan: la construcción matemáticamente precisa, las capas de significado en la narración, el alcance épico, el pulso visceral. Todo está ahí.

CARAS: ¿Y qué impresión le quedó al leerlo?
K.B.: Sentí que era un paseo emocionante y una profunda meditación sobre la guerra y este extraordinario momento en la historia.

CARAS: ¿Por qué?
K.B.: Muchas veces oí la expresión “Espíritu Dunkerque” mientras crecía en Irlanda, pero no fue sino cuando empecé a estudiar sobre la Segunda Guerra Mundial que entendí lo que quería decir. Tiene que ver con nunca darse por vencido, sin importar lo imposibles que parezcan las probabilidades. Toda una nación unida en un esfuerzo de evacuación épico, valeroso e imposible para traer de regreso a casa a 400.000 soldados atrapados en tierras ocupadas por los enemigos. Ese espíritu transformó una derrota potencialmente catastrófica en un ‘milagro de liberación’, como lo llamó Winston Churchill.

CARAS: ¿Siente que Nolan logra transmitir esas emociones?
K.B.: Gracias a su habilidad, Christopher revela el enorme alcance de esta batalla a través de los ojos de quienes la vivieron, bien sea luchando en ella o simplemente tratando de sobrevivir, o de salvarles la vida a otros. Cada uno está experimentando una pequeña parte de una operación masiva y caótica. Desde el guion, y en el desarrollo de toda la película, él reúne todos esos momentos personales para llevar al público a vivir una experiencia visceral de guerra, dando al mismo tiempo una
perspectiva más amplia del evento que cualquier personaje individual en ese momento.

Branagh asegura que Nolan, el director, logra revelar el alcance de la situación al mezclar historias en tierra, mar y aire

CARAS: Nolan es famoso por el realismo que les imprime a sus tomas. ¿Fue esto un reto para usted como actor?
K.B.: De alguna manera sí, pero era solo una lejana referencia de cómo debió haber sido en la realidad. Para las personas aprisionadas en la playa de Dunkerque, su hogar estaba tan cerca que podían verlo, pues solo los separaban 26 millas, pero se encontraban atrapados en esta especie de infierno. Concentrarnos en la realidad de la situación fue muy importante para todos, incluyendo a Chris. Entonces, grabar en esa hermosa playa de Francia fue clave para lograr ese esfuerzo imaginativo de poner a la audiencia en esta situación e ‘invocar’ el espíritu de la gente que estuvo ahí. Ellos no ganaron medallas; no se consideró una victoria pero, a pesar de esto, fue una liberación milagrosa. Nos entregó el mundo en el que vivimos ahora.

CARAS: Cuéntenos un poco del comandante Bolton, su personaje…
K.B.: Bolton está compuesto por varias personas reales que estuvieron en las playas de Dunkerque en ese momento. Se encarga de organizar la logística en un estrecho rompeolas que, está siendo utilizado como un muelle temporal para los barcos que vienen a evacuar a los soldados varados en la playa. Tiene una gran responsabilidad y, por lo tanto, debe ser de cabeza fría y mantener el mayor control posible bajo esas condiciones tan peligrosas e impredecibles. Basándome en la conversación que tuve con Chris, entendí a Bolton como un personaje que trata de quitar cualquier reacción emocional a la magnitud de la situación, pero que es la persona que uno quisiera a cargo de una situación así, pues es práctico y pragmático, pero también sensible.

CARAS: Muchos de los personajes de la película son jóvenes que enfrentan esta horrible situación. ¿Cuál es la perspectiva del comandante Bolton?
K.B.: Bolton es de la generación que estuvo en la Primera Guerra Mundial. Entonces, salir de esta para encontrarse nuevamente en el campo de batalla, hace que esos británicos mayores digan ‘¿hemos llegado a esto nuevamente?’. Creo que es una visión que Chris quería explorar y expresar a través de este personaje.

CARAS: ¿Cuándo conoció a Christopher Nolan como cineasta?
K.B.: La primera película de él que vi fue Memento. Tuve una experiencia que muchos han tenido con su cine, y fue que la vi con otra gente, y después tuvimos una intensa conversación tratando de entender lo que significaba, y nos dimos cuenta de que no habíamos entendido nada (risas). Solo había una cosa clara: teníamos que verla otra vez, porque era imaginativa, inteligente e inusual, como han sido todas sus cintas. Chris ha encontrado la manera de mantener un enfoque independiente mientras le apuesta al cine comercial, algo que es único en la industria moderna. Hace películas extraordinariamente complejas y a menudo desafiantes, y millones de personas van a verlas, incluso las repiten. Es un artista y un autor, sin importar la popularidad de sus cintas. Creo que por eso se ha convertido en una figura heroica tanto para el público como para las personas que trabajan detrás de la cámara.

CARAS: ¿Y qué impacto cree que tiene esa visión única en Dunkerque?
K.B.: En esta producción fui testigo del enfoque práctico y detallado que él toma hasta en el más pequeño aspecto de esta gigantesca operación, que está completamente bajo su control. Y a pesar de esa magnitud, se siente como una película muy personal, que él escogió hacer a gran escala.

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