Cine

Lilly Collins vuelve a enfrentar la anorexia

Es difícil reconocer los dramas humanos que viven las celebridades cuando aparecen sonrientes, elegantes y aparentemente felices en las alfombras rojas. Y es fácil suponer que, siendo poseedores de dinero, fama, lujos y admiración, tienen la receta para la vida soñada. Pero historias como la de la actriz británica Lily Collins, hija del músico Phil Collins, ponen en evidencia la fragilidad que ellos también sufren, y cómo la presión social que sienten al ser figuras públicas, a veces los agobia.

Fotos: AFP y Netflix

Cuando era una adolescente, Lily ingresó al selecto mundo de Hollywood gracias a su participación en la película The blind side, que obtuvo un premio Óscar. A partir de ese momento, la actriz continuó su ascenso al protagonizar la cinta Mirror mirror al lado de Julia Roberts, y Abduction, con Taylor Lautner. Ahora, Lily vuelve a asumir un importante papel frente a las cámaras en la nueva película original de Netflix, Hasta los huesos, en la que encarna a Ellen, una joven que sufre de anorexia y quien busca motivación para recuperarse de la enfermedad que la consume. En el proceso se encuentra con el Doctor William Beckham, interpretado por Keanu Reves, quien lidera un grupo de apoyo que le ayuda a encontrar la forma de recuperar su autoestima y sus ganas de vivir.

Más allá del desafío actoral que esta interpretación significa para la artista, el mayor reto fue a nivel personal, pues por cinco años Lily vivió en carne propia trastornos alimentarios que la empezaron a afectar durante la adolescencia. Ella misma lo reveló este año, por primera vez, en su libro autobiográfico Unfiltered: no shame, no regrets, just me.
Allí, la actriz confiesa que por mucho tiempo restringió la ingesta de alimentos, se sometió a purgas constantes y abusó de medicamentos laxantes y píldoras para adelgazar, con el objetivo de tener un cuerpo que ella creía “perfecto”, pero por el cual se estaba enfermando.

Las consecuencias emocionales y físicas de esta enfermedad se volvieron intolerables. Entonces, Lily decidió confesarle a su mamá, y más tarde a su círculo de familiares y amigos más cercano, que sufría de anorexia. Luego de un proceso de rehabilitación y recuperación la actriz recobró la seguridad en sí misma. “Hoy me encanta mi figura. Mi cuerpo tiene la forma que tiene porque sostiene mi corazón”, dijo la actriz en una entrevista con la revista Shape.

También admitió que había mantenido el secreto de su pasado por miedo a que su lucha contra la anorexia desdibujara los logros que, hasta ahora, ha conseguido como actriz. Pero que, finalmente, se dio cuenta de que contarlo le iba a permitir crecer como ser humano, y hoy sabe que “haber sufrido un trastorno alimentario no me define, no me avergüenzo de mi pasado”, aseguró.

Keanu Reeves actúa como un médico que acompaña a Lily durante su tratamiento

Y por esa misma razón aceptó ponerse en los zapatos de Ellen en Hasta los huesos, aunque hacerlo implicara sumergirse en una especie de regresión a su propia experiencia: “Aunque estuve en recuperación muchos años antes de hacer la película, prepararme para el rol me permitió reunir mucha información profesional sobre trastornos alimentarios. Fue una nueva forma de recuperarme. Pude vivir esa experiencia como mi personaje, pero también como Lily”, le dijo la actriz a la misma publicación.

Hoy la artista está completamente recuperada, pero es consciente de que el riesgo de recaer es alto y por eso mientras grababa la película estuvo acompañada por un grupo de especialistas que vigilaron su cambio corporal, pues ella debió bajar de peso durante el rodaje. Es por eso que en los meses pasados los tabloides empezaron a especular sobre su figura, que lucía extrañamente delgada.

La actriz ha aprovechado el lanzamiento de la cinta para criticar los comentarios hirientes que hacen los medios de comunicación y las personas del común sobre el cuerpo de las mujeres, pues nadie sabe los dramas que se esconden detrás de cada persona.

Pero Lily no es la única integrante de la producción de Hasta los huesos que ha enfrentado estos problemas. La directora del filme, Marti Noxon, también padeció trastornos alimentarios y ha decidido contar la historia sin evadir los pedazos oscuros e incómodos en los procesos de recuperación a los que se someten los pacientes. Marti ha admitido en entrevistas pasadas que para muchos directores y productores hombres el tema de la anorexia o de la bulimia es una realidad en la que no hay que ahondar, pero ella ha decidido abanderar la lucha y la prevención de estas enfermedades para que dejen de ser un tabú y para que los jóvenes, especialmente, aprendan a amar, respetar y valorar cada centímetro de su cuerpo, tal como es.

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