Personajes Sin categoria

Monseñor Fabio Suescún Mutis, “El Papa viene a indicarnos el camino”

Han sido unas semanas movidas para monseñor Fabio Suescún. luego de su designación como director ejecutivo del Comité organizador de la visita papal. Pero también han estado llenas de emotividad, al ver el fervor que ha generado este evento.  “Yo tengo una gran ilusión y una gran certeza ante esta visita”, confiesa el prelado.

El obispo castrense de Colombia tiene claras las motivaciones de Francisco para venir a nuestro país entre el miércoles 6 y el domingo 10 de septiembre: “El Papa viene a Colombia como maestro de la Iglesia Universal, y nos va a dar muchas enseñanzas, no solamente con sus palabras, sino con su ejemplo”, afirma.

Y es que todos en el comité ven la llegada del papa Francisco como una oportunidad para que el país empiece a recorrer un nuevo camino, de ahí el eslogan escogido, ‘Demos el primer paso’: “Este camino debe ser para cambiar aquellas cosas que nosotros veamos que lo requieran. Dar el primer paso para salir de nuestro egoísmo hacia una preocupación genuina por el bien de los demás. Dar el primer paso para salir de la corrupción hacia una vida honesta. Dar el primer paso para dejar una vida de calumnias y maltrato hacia las personas con nuestras palabras, y empezar a utilizar un lenguaje fraterno que propicie realmente una sana convivencia”, explica monseñor.

Durante los últimos meses, el prelado ha estado metido de lleno en todos los detalles de esta visita, que considera no debe verse ni como un evento más, ni como la venida de un artista, sino como un acontecimiento para encender los corazones de las personas y dejarse cambiar para que nazca la fe en Cristo. Por eso, parte de su labor se ha centrado en preparar los corazones de los fieles, y los de todos los miembros del Comité organizador, para darle la relevancia que tiene a esta visita.

Esta preparación se hizo fundamentalmente en dos niveles: el parroquial y el de divulgación pública. Por eso, desde el anuncio oficial de la visita, empezó a producir, junto con sus dos obispos y varios laicos que están trabajando como voluntarios en este programa, una serie de fascículos sobre catequesis y reflexiones que se han publicado en varios medios. Cada uno de ellos ha tenido un tema central, muy cercano a los objetivos de la visita: “La semana antepasada, por ejemplo, se hablaba de la confianza y luego del valor de nuestras palabras, para que empezáramos a usar un lenguaje no agresivo sino uno de cercanía. También vamos a hablar de que todos nosotros tenemos que ser personas de bien, porque a veces parece que se nos ha metido en la cabeza que el malo es el que sale adelante y es quien tiene éxito en esta vida”, comenta.

Esta será la tercera visita que un sumo pontífice de la Iglesia realice a nuestro país, pero para Francisco no se trata de un viaje cualquiera, pues Colombia es la única nación que visitará en Latinoamérica este 2017. Eso prueba que el pontífice es consciente del importante momento que vivimos en la actualidad. Monseñor lo explica así: “Es el pastor que viene a visitar las ovejas para indicarles el camino, para alentarnos, para levantarnos la confianza en nosotros mismos, para que nosotros seamos personas optimistas”.

Hace 31 años, Juan Pablo II realizó la última visita de un papa a Colombia. Esa recepción también fue coordinada por monseñor Suescún, quien no duda al afirmar que en ese momento el país era totalmente diferente, con graves problemas de violencia y que había sido golpeado por dos tragedias: la avalancha de Armero y la toma del Palacio de Justicia. Él recuerda que durante esa visita, que se denominó “Los siete días blancos”, el sumo pontífice vino a dar una voz de aliento, pero confiesa que aunque sus enseñanzas se acogieron con entusiasmo, se olvidaron rápidamente. Esto es algo que quiere evitar en esta oportunidad.

Para lograrlo, ha definido un trabajo posterior de la Iglesia, que ayudará a preservar el mensaje de Francisco y poner en práctica sus enseñanzas. “La visita de su santidad es un llamado a la conciencia. A veces parece que nos metimos en una situación por la que nos dejamos llevar y no nos responsabilizamos, les echamos la culpa a los demás y nosotros nos lavamos las manos ante la situación del país”, afirma monseñor. Por eso se está trabajando en la idea de convertir a los colombianos en artesanos de la paz y hacerlo unidos para lograrlo, además de utilizar los diversos medios de comunicación y las redes sociales para propagar a todas las audiencias este mensaje de esperanza.

Al igual que muchos de los miembros del Comité organizador de la visita papal, en estos días monseñor Suescún divide su tiempo entre estas labores y su labor como obispo castrense de Colombia, cargo que ocupa desde 2001. Aquí tiene la misión de evangelizar y atender espiritualmente a los miembros de las Fuerzas Militares y de Policía, a sus familias y a quienes trabajan en el sector defensa, labor que le implica coordinar 190 sacerdotes distribuidos en todo el país.

A pesar de que su trabajo se ha duplicado, monseñor no da señales de cansancio. Por el contrario, es enfático al afirmar que el hecho de contar, gracias a él, con el apoyo castrense, ha sido una bendición y una ventaja: “Ningún acontecimiento en el país se puede hacer sin la colaboración de la Policía y las Fuerzas Militares, y a mí me dio esa oportunidad maravillosa de contar con unos fieles dispuestos a servir al país y de estar disponibles con mucho cariño para recibir al santo padre”.

Antes de retirarse a seguir coordinando cronogramas y cuestiones de logística, monseñor tuvo tiempo para dejar una última reflexión sobre lo que cree él que el país debe apreciar de la visita de Francisco: “Debería servir para que Colombia valore la riqueza que tiene, especialmente ahora, cuando hemos superado una etapa crítica como la de la violencia. Esto nos va a permitir dedicarnos con más entrega a ver la realidad nacional y a comprometernos con esa vía común del país”.

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario