Cultura

Yuri Buenaventura, salsa que une

Cuando la voz de Yuri Buenaventura resuena, hay quienes sienten deseos intensos de llorar. Otros prefieren bailar, algunos se aferran a la nostalgia del recuerdo y muchos sienten como si la piel se les tornara amarilla, azul y roja. El cantante de salsa colombiano más famoso de Francia le ha dado a nuestro país más de un centenar de motivos para sonreír.

Abrigado por el majestuoso escenario del Teatro Colón, en pleno centro de Bogotá, Yuri aparece alegre, con ojos atentos y una sonrisa que acompaña su voz inconfundible, que al hablar suena menos fuerte que al cantar, y que aterciopela sus palabras, escogidas con juicio de intelectual y alegradas por un acento valluno en el que no hay espacio para las ‘erres’ sonoras tan típicas del francés, el idioma que desde hace más de 30 años habla con fluidez.

A pesar de que desarrolló gran parte de su carrera artística en París, ciudad donde aún reside y de la que sale con mucha frecuencia para visitar su natal Buenaventura, sus raíces del Pacífico aún son hoy lo más importante de su música. A donde llega y con quien se encuentra, Yuri le cuenta con cariño de su tierra y vive orgulloso de sus ancestros.

Por eso, este año, en medio de la celebración del año Colombia-Francia, él ha sido uno de los principales embajadores de la relación entre los dos países que, gracias a los eventos, actividades y encuentros, se ha hecho más estrecha.

Hace alrededor de un año, Yuri recibió por parte del gobierno francés la Medalla del Congreso y la Orden Caballero de las Artes y las Letras, y el 15 de diciembre pasado el gobierno colombiano le entregó en París la Medalla al Mérito Cultural del Ministerio de Cultura de Colombia en su grado más alto, con la participación de la Ministra de Cultura de Colombia y de la de Francia. Emocionado por estas distinciones, habló con CARAS.

“Mucha gente no lo entiende, pero por fuera sí hay una imagen muy grande del país, muy diferente. Lo he vivido con gran orgullo. Colombia está creciendo”

CARAS: ¿Cómo se siente de recibir estos merecidos reconocimientos?
Yuri Buenaventura: Yo no pasé por la academia, entonces estos premios son importantes para mí, porque son un reconocimiento por el trabajo y por el arte. Yo creo que es como una resonancia entre los dos países.

CARAS: ¿Hace 30 años se habría imaginado que estaría siendo homenajeado por los países donde ha vivido?
Y.B.: No, porque la música que yo hago es del Pacífico, es música negra, y la academia legitima muchas cosas, que es lo que yo les recomiendo a los jóvenes, que estudien, que estos procesos así, sin estudio, son diferentes. Por lo general, estos méritos se los entregan a la gente ya muerta o a los viejitos, cuando se están yendo, en cambio yo tengo 50 años y todavía me quedan muchos años para seguir trabajando.

CARAS: Hace unos días cerró por primera vez Salsa al parque en Bogotá…
Y.B.: Fue muy emocionante. Primero, porque había 40.000 personas; segundo, Bogotá le ha aportado mucho a la salsa. En ciudades como Cali o Barranquilla no somos conscientes de lo que los bogotanos hicieron por el concepto urbano de la salsa. Es decir, nuestras ciudades son tropicales, son pequeñas, pero Bogotá y sus intelectuales, la gente que ha amado la música y el arte, le dio gran apoyo a Jairo Varela, del Grupo Niche, muy importante, y eso logró que ese concepto fuese urbanizado. Y venir a Bogotá y cantar en Salsa al parque, ya consciente de todo esto, me hace estar bastante agradecido.

CARAS: ¿Cómo ha vivido la evolución positiva de Colombia a nivel social y artístico?
Y.B.: Colombia tenía una imagen nefasta, y desde hace algunos años para acá, la imagen del país ha cambiado, pero eso no ha estado solo en manos del gobierno; es decir, el trabajo de Falcao, de Montoya, de Shakira, de Juanes, son trabajos en el extranjero que han aportado mucho a la imagen de Colombia. Además, la firma del proceso de paz, el premio Nobel al presidente… Mucha gente no lo entiende, pero por fuera sí hay una imagen muy grande del país, muy diferente. Lo he vivido con gran orgullo. Colombia está creciendo, es como una niña que está creciendo. A nosotros, los de mi generación, nos da mucha emoción por los jóvenes, porque nuestros abuelos conocieron la guerra, nuestros padres y nosotros también, y si las nuevas generaciones no la llegan a conocer, sería una maravilla.

“En ciudades como Cali o Barranquilla no somos conscientes de lo que los bogotanos hicieron por el concepto urbano de la salsa”

CARAS: ¿Cómo cree que ha impactado el proceso de paz a su tierra, al Pacífico?
Y.B.: Se ha avanzado… Que los grupos armados entreguen las armas ya es mucho. Que 10.000 personas armadas hayan bajado las armas, que ya no estén en los montes peleando, eso es muy importante. Nosotros en el Pacífico hemos tenido muchos problemas. Era un territorio muy tranquilo hasta mediados de los años 80, y de ahí hacia acá ha sido una catástrofe. Pero el Pacífico es el desarrollo, es el futuro, la biodiversidad, la riqueza natural, los ríos, la selva, el oxígeno. Pero también, estratégicamente, el Pacífico tiene unos puertos muy importantes, que son la salida al continente asiático.

CARAS: ¿Qué expectativas tiene para el futuro de Buenaventura?
Y.B.: Que sea una ciudad integrada a la nación, y sueño que Colombia también logre escuchar y entender quiénes somos para poder establecer un diálogo, porque si no seguiríamos en un monólogo. Un diálogo es que nos escuchen para poder desarrollar juntos.

Por: Adelaida Gnecco

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario