Cultura

Julia Salvi, música para crecer

Cuando las calles coloniales del centro histórico de Cartagena se visten de fiesta, y por sus andenes empedrados empiezan a desfilar hombres y mujeres de diferentes nacionalidades, y se escuchan a la distancia instrumentos afinándose y artistas ensayando, es porque llegó el momento de celebrar una vez más el Cartagena Festival Internacional de Música, un evento que fortalece la cultura y que une en un lazo invisible la tradición latinoamericana con la europea.

Hace 12 años comenzó este sueño que brotó de la mente de Julia y Víctor Salvi, una pareja de esposos que añoraban traer a esta ciudad del Caribe lo mejor de la música clásica. Hoy la fantasía es una realidad tangible y entre el 5 y el 16 de enero de 2018 se vivirá nuevamente esta fiesta cultural, que ha hecho famoso a nuestro país.

Julia Salvi, presidenta del festival y encargada de hacer que cada versión sea inolvidable para los amantes de la música, está dejando con su trabajo un legado imborrable en Colombia. Por eso, justo antes de que se dé apertura a la duodécima edición del Cartagena Festival Internacional de la Música, CARAS se reunió con ella para conocer un poco más sobre su historia y su visión sobre la música como agente transformador de la sociedad.

Además de ser la directora del festival, Julia preside la Fundación Salvi, enfocada en promover actividades musicales en poblaciones vulnerables como mecanismo de inclusión

Con una elegancia atemporal, y haciendo un uso preciso de cada palabra que pronuncia, Julia cuenta que su relación con la música estuvo presente desde siempre y, aunque nunca se imaginó que su vida giraría en torno a ella, sí jugó un papel muy importante en su historia desde que era muy pequeña. “Habiendo nacido en Colombia, crecí siendo muy afín a la música que me rodeaba. Por mucho tiempo experimenté de cerca esa música que se desarrolló con el maestro Jaime Llano González, Jorge Villamil y con el maestro Adolfo Mejía, la música de Los Panchos, Garzón y Collazos… dependía del ambiente en que estuviera, pero tuve gran influencia de la mayoría de músicos tradicionales”, relata Julia. Entre las artistas que la impactaron también se encuentran mujeres como Mercedes Sosa y La Negra Grande de Colombia. Todos ellos hacían parte de las rutinas del hogar, en las que los miembros de la familia se reunían en torno a la música que elegían los padres.

Igualmente, continúa Julia, fue gracias a la tradición de la Semana Santa, que dictaba que durante esos días solamente se escuchara música clásica y sacra, que empezó a conocer a los grandes compositores europeos, como Bach, Antonio Soler y Antonio Vivaldi. Además, gracias a un primo violinista, pudo familiarizarse con los Caprichos del compositor Niccolò Paganini, y más tarde, cuando tuvo la oportunidad de trasladarse a Londres, encontró nuevas opciones y otras formas de concebir el arte que la marcaron definitivamente: “Descubro un mundo donde la música tiene un espacio fundamental en la sociedad. Tú vas al colegio y aprendes a cantar, a tocar instrumentos. Los niños forman parte de orquestas y las misas de la Iglesia Protestante tienen una parte coral muy importante, y para eso hay que aprender a cantar, y eso genera una conciencia sobre la necesidad del estudio musical. Allá, además, conocí lo que era el ballet y la ópera en vivo, sobre todo, encontré una persona con la que me casé, Víctor, su naturaleza, su carrera y su vida entera era la música, y con él hice un recorrido largo que me llevó a profundizar y apasionarme”.

Aparte de maravillarse con la belleza de la música, Julia hizo otro hallazgo en Europa, pues pudo conocer cómo la música tiene la capacidad de cambiar las vidas de quienes la interpretan y la disfrutan. “Me marcó enormemente cómo la música hace parte de los mandamientos del vivir, cómo es un complemento de la vida y cómo es capaz de transformarte en una mejor persona y cómo los seres humanos, a través de esa conexión y de ese desarrollo cultural, crecen. Si eso puede pasar allá, ¿por qué no puede pasar en nuestro país? ¿Solo porque tenemos dificultades y pobreza? Al contrario, puede servir como herramienta para superarnos como seres humanos y para aprender a compartir, a convivir, a respetarnos”, dice.

Por eso, además de organizar un festival sin precedentes en América Latina, el objetivo de Julia es claro: “He querido mantenerme enfocada en que la misión sea llegar a más, involucrar a más, y que sea un proyecto para todos. Es importante saber que tenemos una sociedad necesitada, y a ella es a la que le tenemos que hablar”.

Así suena Cartagena
Este año, como siempre, el Cartagena Festival Internacional de Música promete dejar boquiabiertos a sus asistentes. En esta oportunidad, la temática elegida es ‘El gusto por la forma – el estilo clásico’. “Nos vamos a llevar la experiencia de conocer el lenguaje de Haydn, Mozart y Beethoven, y esto es extraordinario, más aún cuando los artistas invitados son especialistas de la música de estos tres grandes autores”, explica Julia.
Dos destacadas orquestas hacen parte este año de la programación: la Orquesta de Cámara de Múnich (Münchener Kammerorchester) y la Orquesta Académica de Colonia (Die Kölner Akademie). En uno de dos conciertos de música sacra, esta última agrupación deleitará a la audiencia con su interpretación del Réquiem de Mozart. Igualmente, agrega Julia, se realizará un recital de ópera de la trilogía italiana de Mozart: Las bodas de Fígaro, Don Giovanni y Così fan tutte.
Por su parte, la Filarmónica Joven de Colombia pondrá una de las cuotas nacionales dentro del programa, interpretando magistralmente una pieza de Haydn y otra de Beethoven.
Adicionalmente, las pianistas colombianas Teresita Gómez y Blanca Uribe se darán cita en La Heroica para encantar con su interpretación de obras clásicas y tradicionales. Por su parte, el reconocido pianista brasileño Nelson Freire aportará su refinada interpretación del repertorio elegido a las noches del festival de música más importante de nuestro continente.
Además de los conciertos, los asistentes al Festival también podrán disfrutar de la exposición de la artista visual Ruby Rumié, creadora de “Los 25+”, imagen del Festival 2018, en el Museo de Arte Moderno de Cartagena de Indias. Así mismo, tendrán la posibilidad de visitar una exposición de instrumentos musicales de cuerda en la Casa 1537, sede del Festival, donde a su vez estarán exhibidas en otra sala, las artesanías de la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo.

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