Personajes

Ana Beliza Mercado, una mamá moderna

La risa es la música de fondo de todos los lugares a los que Ana Beliza Mercado llega, pues la bella modelo y presentadora tiene, desde hace cinco meses, un nuevo y enorme motivo para sonreírle sin parar a la vida: su hijo Joaquín.

Ana Beliza recuerda que hace poco más de un año recibió con sorpresa la noticia de que estaba embarazada. Y aunque no tenía en sus planes convertirse en mamá en ese momento, y a pesar de que se tuvo que enfrentar con el miedo y la incertidumbre que acarrea el traer una persona al mundo siendo joven, pronto la invadió una felicidad que desde entonces no la abandona. Ella y Santiago Rodríguez, en ese entonces su novio y ahora su esposo, empezaron a recorrer de la mano un camino que los ha llevado a un destino maravilloso.

La monteriana retomó hace casi dos meses su trabajo como presentadora del Canal Caracol

El 2 de agosto de 2017 se convirtieron en padres de Joaquín. A punto de cumplir cinco meses, el pequeño acompañó por primera vez a su mamá a una sesión de fotos que sirvió para retratar el enorme e incondicional amor que los une.

Joaquín recorre con la mirada atenta y curiosa cada detalle del salón donde están maquillando a Ana Beliza, quien lo observa desde la distancia, derretida de ternura por él. Entre risas relata que, cuando se enteró de que estaba embarazada, llegó a pensar que iba a tener que renunciar a muchas de sus actividades cotidianas, como el modelaje, pero hoy entiende que, aunque su vida sí cambió por completo, no paró en absoluto. Al contrario, ahora tiene una gran motivación a su lado.

Ana cuenta que un día estaba con la escritora Amalia Andrade y se encontró con una persona que le dijo que la quería para hacer unas fotos, pero que, como estaba embarazada, no iba a poder. “Yo me puse muy triste y Amalia me miraba y me decía ‘no seas boba, una puerta se te cierra, pero después de que tienes un hijo, se te abren 3.000, porque estás creando vida’. Y sí, hay un mensaje muy bonito después del pánico, de enfrentarte un poco a la sociedad, luego viene la recompensa y es todo el amor que te demuestra tanta gente en torno a ti cuando estás embarazada, y luego alrededor del bebé cuando nace”.

“Cuando escuchas llorar a tu bebé, cuando sabes que está bien, cuando te lo ponen por primera vez, es una sensación única”

Después de asimilar la noticia, comenzaron los preparativos para recibir a Joaquín. Ana Beliza confiesa que le tomó mucho tiempo encontrar una nana que la acompañara en este proceso y que la ayudara a cuidar a Joaquín cuando naciera, porque “yo pienso que hoy en día las mujeres tenemos que seguir trabajando, tenemos que seguir haciendo muchas cosas, hay que aprender a equilibrar todo sin sentirse mal. Al contrario, hay que darle el valor al tiempo y pasar bien cada momento, estando tranquila de que la clave de todo es el trabajo en equipo”, dice Ana. Su papá, quien es médico pediatra y su mamá, con su enorme experiencia, han sido claves en este camino para ella, y sus sabios consejos le han servido para guiar a  su nueva familia.

Sin duda, el último año ha sido una gran aventura para Ana Beliza, pero ha contado con la fortuna de tener a su lado a Santiago, su gran compañero y apoyo incondicional. Los dos se conocieron en un momento difícil, ambos acababan de salir de relaciones largas y no tenían intenciones de comenzar una nueva. Así que primero fueron amigos y con el tiempo empezaron a salir. “Santiago no es un hombre machista, y es muy chévere encontrarte con una persona que te dice de frente ‘tú puedes, tú eres capaz’. Santi me apoyó desde que me conoció, y la verdad me ayudó muchísimo, nos hicimos muy amigos y luego nos ennoviamos.

Duramos un añito de novios y nos pasó lo del bebé, fue muy rápido, entonces los dos estábamos muertos del susto, estábamos prácticamente conociéndonos todavía, pero ambos sabíamos que si nos había pasado, era algo que teníamos que aceptar de la mejor manera”, cuenta Ana.

“Cuando escuchas llorar a tu bebé, cuando sabes que está bien, cuando te lo ponen por primera vez, es una sensación única”

Los nueve meses de embarazo fueron prácticamente la prueba final para la pareja: “Me terminé de enamorar de verdad de Santi, nos hicimos muy amigos, porque cuando tienes un bebé, todo gira en torno a él, y es un trabajo de equipo muy lindo, es un tire y afloje que te demuestra a la hora de la verdad con quién estás tú”, explica la modelo. “Me sorprendió que desde el primer minuto Santi tuvo una fortaleza tan grande y tan clara de que todo iba a salir bien, de que podíamos ser una familia, que al día de hoy creo que nos ha ido tan bien por eso. Además, como papá Santi es una nota, es lo máximo, adora a Joaquín”.

Aunque cuando se enteraron del embarazo no pensaron en casarse de inmediato, unos meses más tarde se comprometieron y celebraron su unión en una pequeña boda civil a la que asistieron solamente sus familias. Los siguientes meses desde entonces su atención se enfocó en preparar todo para la llegada de su pequeño. Se fueron de ‘babymoon’ a Miami para comprarle todo lo necesario, y más tarde Ana Beliza disfrutó decorando el cuarto de su bebé. “Mi esposo trabaja en puertos y viaja mucho, entonces le pusimos un mapamundi en las paredes de su cuarto para que siempre sepa dónde está su papá. Todo en blanco y gris. También le pusimos muchos elefantes y animales, y mi mamá le mandó a bordar jueguitos de cama en esos colores con su nombre”.

Después de nueve meses de espera, Joaquín llegó para cambiarles la vida. Nació por cesárea en la Fundación Santa Fe, en Bogotá, y aunque Ana admite que ella y Santiago estaban muertos de la angustia ese día, todo salió perfecto. “Cuando tú escuchas llorar a tu bebé, cuando sabes que está bien, que los pulmones están bien, cuando te lo ponen en el pecho por primera vez, es una sensación única, es la piel más suave que vas a tocar en la vida. El sentimiento de que esa personita es tuya es una locura. Yo me dormía y a veces me levantaba y decía ‘¡soy mamá!’”, relata emocionada.

A partir de ese momento, los días y las noches para Ana Beliza han sido un constante aprendizaje sobre la maternidad y se ha dejado llevar por su instinto para cuidar a su ‘retoño’, como llama a Joaquín. “Creo que hay que partir de la premisa de que nadie sabe nada, todo el mundo habla de su experiencia, pero nadie sabe en realidad. Obviamente, mi mamá estuvo ahí enseñándome todas las cosas que ya sabe, y mi papá, que desde su posición de médico también nos apoyó muchísimo, nos recomendó muchos libros, pero yo creo que las mujeres estamos hechas para ser mamás, y cuando ya lo eres, eso te va saliendo, no hay que tener miedo… Cuando ves a tu hijo, sabes qué hacer”, afirma.


Durante los cuatro meses de su licencia de maternidad, Ana Beliza se dedicó a disfrutar de cada nuevo descubrimiento de su bebé. Sin embargo, como muchas mujeres que trabajan en el medio del entretenimiento, sintió en algún momento la presión de recuperar el cuerpo después del embarazo, pero se dio cuenta de que “no es necesario. Yo pienso que los tiempos de la vida son muy acertados, y Dios te pone donde tienes que estar, en el momento en el que debes estar, entonces cuando tú tienes la oportunidad de compartir con el bebé, no hay que preocuparse por entrenar y esas cosas. Al principio me presioné mucho y después yo misma dije ‘tengo que relajarme, porque si no, me voy a enloquecer y no lo voy a disfrutar a él ni voy a disfrutar yo’”.

De esa forma, la presentadora se ha concentrado en apreciar cada regalo del presente, y se ríe al recordar la primera vez que Joaquín la miró fijamente, su primera carcajada, sus primeros balbuceos y la primera vez que se sentó solito. “Eso vale más que cualquier otra cosa, entonces estar ahí, en ese momento, en el presente, es lo más importante. No ponerte a pensar en lo que estás perdiendo, sino en lo que estás ganando”.

Hace casi dos meses Ana regresó a su trabajo como presentadora en Día a día, del Canal Caracol, consciente del amor que le tiene a esta actividad, de la importancia de sentirse activa, útil y empoderada, y con la convicción de que “ha cambiado mucho la forma en que se ve la mujer y la perspectiva global alrededor de ser mujer, eso nos ayuda un montón porque los hombres nos ven como iguales, y en esa medida tú también tienes que ir a trabajar, tú también necesitas el tiempo para ti, entonces entre Santiago y yo en la casa nos repartimos el trabajo 50/50”. Por supuesto, despedirse en las mañanas de su bebé no es fácil, y admite entre risas que últimamente llega tarde al trabajo por eso, pero asegura que en el Canal han sido muy solidarios y le han dado todas las facilidades para estar lo más cerca posible de Joaquín.

Sin temor, Ana Beliza admite que a veces es un “desastre” y ha aprendido a reírse de su propia inexperiencia y a aprovechar la sabiduría de los seres que la aman para hacer de esta etapa de su vida una experiencia satisfactoria, en donde lo que prime sea el amor infinito que tiene por Joaquín y el apoyo incondicional que, más allá de sus propias limitaciones, le brindará siempre, mientras él recorre de su mano el camino de la vida. “Mi sueño para él es que sea, sobre todas las cosas, un niño feliz, y me gustaría mucho también educarlo de una manera en la cual él pueda enfrentar lo que se le venga y hacerlo bien, que aprenda que ser flexible en la vida es muy bonito y que de eso se pueden sacar cosas muy lindas, que disfrute de cada minuto y siempre vaya pa’ lante”, concluye.

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