Cultura

En las profundidades del Bogotazo

El escritor y dramaturgo Miguel Torres estrena la adaptación teatral de su novela El crimen del siglo y conmemora así los 70 años de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, contando una historia que se centra en su presunto asesino, Juan Roa Sierra

El 9 de abril de 1948 partió en dos la historia del siglo XX de Colombia. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, considerado el caudillo del pueblo y la esperanza de miles de personas cansadas de la guerra y la pobreza, dio inicio a la revuelta de El Bogotazo y sacudió para siempre la historia política y social del país.

Han pasado 70 años desde ese día, y el legado de Gaitán como jurista, político y defensor de los derechos humanos sigue intacto, al igual que la historia de su trágica muerte a manos del presunto asesino Juan Roa Sierra, un enigmático personaje del que hasta hace poco casi nada se sabía.

Gran parte de la información que hoy circula sobre él se le atribuye a la novela El crimen del siglo, que Miguel Torres lanzó en 2006. En ella, sirviéndose de la ficción, el autor se adentra en las profundidades de su enigmática existencia y arroja elementos de realidad que llevan al lector a replantearse la imagen preconcebida que tenía sobre Roa Sierra. Este libro fue el primero de una trilogía alrededor de El Bogotazo, y que la completan El incendio de abril y La invención del pasado. “Yo la llamo ‘la trilogía del fracaso’, porque estoy convencido de que el 9 de abril se selló el fracaso de la segunda parte del siglo XX de este país”, dice Miguel.

Torres, que ha dedicado su vida al teatro y a la literatura, se embarcó en la aventura de adaptar su novela original a una obra de teatro que presentará el Ministerio de Cultura en el Teatro Colón, del 17 al 29 de abril, y que él mismo se encargó de dirigir.

Con una leve sonrisa, el escritor y director admite que siempre se ha sentido atraído por el teatro y que sus intenciones de adaptar esta obra propia comenzaron alrededor del 2008 y solo hasta el año pasado, con el apoyo del Teatro Colón y el Ministerio de Cultura, se pudo hacer realidad. Esta, afirma, “es la obra de teatro más difícil que he escrito”. Encargarse de adaptar obras literarias no es una novedad para él, pues ya lo había hecho con La Cándida Eréndira, de Gabriel García Márquez, y La metamorfosis, de Franz Kafka, entre otros. Pero El crimen del siglo, además de tratarse de una novela propia, “es un libro de casi 400 páginas, cuyo escenario es la ciudad, y encerrar eso en un escenario teatral es una complicación tremenda. Las obras suelen suceder en un solo sitio, o dos, o tres. Aquí cada escena ocurría en un sitio y era muy difícil hacerle el quite a esa necesidad, ese fue el gran trabajo de la versión teatral”, dice Miguel. Y adelanta que con su equipo, integrado por Rosario Lozano en la dirección de arte, Liliana Cortés en la de escenografía, Josefina Severino en la dirección musical, y Paco Ariza en la iluminación, han logrado sortear este fascinante desafío.

El reparto de la obra está compuesto por reconocidos actores como Julián Román, Carmenza Gómez, Diego Trujillo, Diego León Hoyos y Edgardo Román, entre otros.

Días antes de que se estrene la esperada obra, Miguel confiesa que el motivo que lo llevó a adentrarse en esta historia fue la admiración que sentía desde niño por Gaitán. Cuando el caudillo murió él iba a cumplir seis años y vivía en el barrio Belén, de Bogotá, “y me quedé esperando toda la vida la novela de Gaitán y no apareció nunca. Es decir, aparecieron algunas novelas que trataban el tema del 9 de abril, pero nunca se metieron con el asesinato como tal, se metían con el hecho, el acontecimiento, la explosión, y algunos son grandes libros, pero yo estaba esperando la novela que explorara las entrañas del crimen del caudillo y nunca apareció”, asegura Torres. Con el pasar de los años, y luego de su incursión en las letras, decidió hacerlo él mismo.

Sin embargo, “pensé que iba a escribir una novela sobre Gaitán y resulté escribiendo sobre Juan Roa Sierra, porque era un personaje misterioso, hermético, invisible, que hace su aparición a la una de la tarde del 9 de abril del 48 y una hora después ya está muerto. En cambio, Gaitán era un hombre laureado, gran penalista, muy prestigioso como abogado, gran defensor de los derechos humanos y con una carrera fulgurante como político. Pero era un hombre público al fin y al cabo. Había mucha información, y era muy difícil hallar un resquicio por donde adentrarse al interior de su vida, y no me interesaba meterme a explorar una veta que correspondía a su privacidad”.

Al empezar a indagar sobre Roa Sierra, Torres se dio cuenta de que la información sobre su vida era muy reducida. Encontró algunos testimonios de sus familiares luego de ocurrido el crimen. Entre ellos, el de su mamá, Encarnación Sierra; su exmujer, María de Jesús Forero, sus hermanos y su guía espiritual, el astrólogo alemán Johan Umland Gert. “Ellos declararon ya que los periodistas querían indagar por qué un hombre aparentemente tan inofensivo había sido capaz de matar a Gaitán. Lo que hacen estas personas es que desmienten absolutamente esas acusaciones y hablan de Roa Sierra como un hombre apartado, hermético, solitario, huraño, soñador… sí, que deliraba con ser la reencarnación de Santander y buscaba guacas, pero que era incapaz de matar a alguien”, explica el autor.

El argumento que encontró la opinión pública en esa época fue que Roa Sierra pretendía vengarse de Gaitán, ya que meses atrás él había ido a pedirle ayuda, pues no conseguía trabajo, petición ante la cual el caudillo se negó, manifestando que no utilizaba su poder político para hacer favores y pidiéndole al que sería su asesino que buscara la ayuda del gobierno. Esta, para Torres, no podía haber sido la razón para que el hombre cometiera el crimen: “Esta es una aseveración deleznable, puesto que este acontecimiento ocurrió en mayo del 47. Había pasado casi un año. Un hombre, por más odio que tenga en su corazón, no va a esperar un año para vengarse de una cuestión tan simple. La gente mata por otras cosas. El mismo Roa lo dice ya como personaje, que él no mató a Gaitán porque, si fuera así, habría matado a su hermano por negarse a enseñarle a manejar, a Umland porque no le quiso prestar plata o a su mujer porque lo echó de la casa”.

La obra

Para darle vida a esta historia en las tablas, el director reunió a un elenco de lujo, encabezado por Julián Román, que interpretará a Roa Sierra, y que estará acompañado por otros grandes actores como Carmenza Gómez, Diego León Hoyos, Diego Trujillo, Edgardo Román, Isabel Gaona, Humberto Dorado, Elkin Díaz, Jorge Herrera, Ramsés Ramos, Lucho Velasco, Ulises González, Joe Broderick, Antón Tarasov, Candelaria Torres, Jenny Caballero y Clara Bernal.

Ellos, bajo la experimentada dirección de Miguel Torres prometen ofrecer un espectáculo que trasciende no solo por la excelencia de su montaje, sino por el valor que implica para Colombia recordar este trágico fragmento de su historia.

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