Personajes Spotlight

Manuela Echeverri, espejos de Colombia

Los poderes del arte como herramienta de transformación no tienen límites. Eso es algo que Manuela Echeverri siempre ha sabido, y que hoy pone en práctica a través de la iniciativa Transhuella, con la que plasma los espacios, la cultura, las costumbres y la riqueza desconocida de los rincones colombianos, mientras contribuye para que hasta esos lugares lleguen más atención y recursos.

Manuela estudió diseño de modas, pues “el arte siempre ha estado en mí, ha sido la puerta que me permite expresar lo que veo cuando no tengo mis ojos abiertos”, asegura. También relata que incluso desde que tenía su marca de carteras la pintura se colaba en su obra. “Desde entonces expresaba mi información pictórica y de color con el uso de materiales y tejidos. Sin embargo, dedicarme de lleno a la pintura y a la escultura fue una decisión muy orgánica. Me encanta que las cosas fluyan como debe ser y así ha sido mi camino en el arte”.

La obra de la artista, en la que priman el color y los espacios y momentos cotidianos, transmite una energía positiva y un inevitable sentimiento de alegría con el que muchos se identifican y que muchos desean.

Aunque Manuela continúa trabajando en sus obras independientes, hace un tiempo comenzó un movimiento que llamó Transhuella, y que surgió cuando identificó que “tenemos un vacío enorme frente a nuestra cultura y la idea de reconocernos en el otro. Reconocer la herencia, las raíces, la cultura y el entorno como reflejo de los nuestros nos permite respetar su imagen”, dice.

La primera serie de obras de Transhuella estuvo dedicada a las palenqueras de Bolívar, mujeres que llevan en su oficio el color, la alegría y la riqueza de la tradición Caribe

Fue así como comenzó a viajar por el país y a hacer una serie de obras y productos cuyo valor es destinado a beneficio de las comunidades más vulnerables. La primera vez, la artista viajó al lado de su amigo Daniel Rojas Roa, fotógrafo y experto en el desarrollo de realidad virtual, a Cartagena. De ese viaje a Bolívar surgió la primera serie de arte de este proyecto, dedicada a las palenqueras, “porque representan nuestra riqueza cultural en toda su expresión y tradición”, dice Manuela.

La participación de Daniel ha sido clave, pues las personas, a través de un código QR, podrán viajar al momento en que se tomó la fotografía que da origen a cada una de las obras, y tendrán una vista de 360 grados. De esta forma, la experiencia se hace más enriquecedora y se alcanza el objetivo de Manuela: “Exaltar nuestra cultura, acercarnos a ella, entenderla, apreciarla y reconocerla como el reflejo de un país diverso”.

Luego de ese primer acercamiento con las palenqueras, Manuela se dio cuenta de que sus viajes debían continuar, pues al adentrarse en las riquezas del país, su orgullo y su deseo por darlo a conocer fueron aumentando. Relata con especial emoción la historia de Rosi, “una mujer palenquera, cartagenera, que con su sonrisa ilumina la vida, y que a pesar de las adversidades, te hace entender que la felicidad perfecta no existe, solo están llenos de ella aquellos que aprendieron a ver lo bueno en lo malo”.

El destino de su segundo viaje fue Tumaco (Nariño), una de las regiones más golpeadas por el conflicto y donde Manuela quedó maravillada por los sonidos de las tamboras y las marimbas, y por las sentidas letras de las canciones, que con emoción piden un alto a la guerra. “Tocaron mi alma, porque siempre estuvimos alejados del conflicto que ha vivido muchos años nuestro país en las regiones y  que no ha permitido que las sociedades evolucionen y se den a conocer. Es como estar frente a un tesoro y no tener la llave que lo abra frente a los ojos de todos”.

Ahora, el propósito de Transhuella es seguir recorriendo el país y descubriendo la fascinante cultura que brota de su tierra para darla a conocer a través del arte, pues hay evidencia de que esta iniciativa está cambiando vidas, pero no solo las de la población beneficiaria. Manuela, como artífice de este, ha interiorizado lecciones transformadoras: “Me ha enseñado, a partir de la sencillez, a reconocer que hay gente que piensa, come, actúa, siente, vive y se expresa diferente, para encontrar algo tan simple que nos une, un mismo camino: la felicidad”.

Poco a poco, grandes aliados se han ido sumando a este proyecto que mezcla el arte con la responsabilidad social. Por ejemplo, “de la mano de ‘Save the children’, como embajadora, empezamos a darlo a conocer y así mismo personalidades como Manuel Medrano, Maurizio Mancini, ‘la Toya’ Montoya, Nicolás de Zubiría, y organizaciones como Procolombia con Marca País y HKM Travel se unen para aportar desde su conocimiento a esta iniciativa”.

Puntualmente, la ONG ‘Save the Children’ se encarga de ejecutar los recursos, lo que garantiza que el 100% del dinero donado por la artista sea aprovechado por los niños colombianos que más lo necesitan.

“Tenemos un vacío enorme frente a nuestra cultura y la idea de reconocernos en el otro”

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

error:
WP-Backgrounds Lite by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann 1010 Wien