Realeza

¿Por qué te vas Madeleine?

La decisión de la hija menor del rey Carlos XVI Gustavo de Suecia de irse a vivir a Estados Unidos con su familia ha dividido a los suecos. La mudanza podría poner el riesgo los títulos reales de sus hijos

Una pequeña tormenta ha vivido Suecia en los últimos días por cuenta del anuncio de la princesa Madeleine, hija menor del rey Carlos XVI Gustavo y la reina Silvia de Suecia, de trasladarse a vivir con su familia a Estados Unidos desde el próximo otoño. Florida sería el nuevo hogar de la princesa, su esposo y sus tres hijos.

La noticia la dio a conocer la propia casa real sueca en un comunicado emitido el pasado 2 de agosto. En él se aseguraba que “la familia lleva planeando esto desde hace tiempo, están agradecidos y felices de que todos se vayan a mudar”, leyó la portavoz del departamento de prensa de la casa real, Margareta Thorgren.

Según unas declaraciones de la misma portavoz, difundidas por diferentes medios suecos, la princesa y su esposo aseguraron que “la razón principal es que es un buen momento para la familia porque los niños aún son pequeños. Chris ha crecido más o menos en los Estados Unidos, por lo que para él es como volver a casa”.

La princesa Madeleine con su esposo Chris O’neill, y sus tres hijos, los príncipes Leonore, Nicolás y Adrianne, en brazos

La relación de la princesa Madeleine y su esposo con Estados Unidos es larga. La pareja se conoció en Nueva York, y su primera hija, la princesa Leonore, nació en esa ciudad. De hecho, Chris O’Neill tiene doble nacionalidad, británica y estadounidense, y no está de más recordar que luego de su matrimonio renunció al título de príncipe, y todas las obligaciones que esto conlleva, parapoder continuar su carrera como financiero.

Según especulaciones de la prensa sueca, esta sería una de las razones del traslado: los negocios de O’Neill. Aunque esto fue desmentido de alguna manera por el comunicado oficial, que afirmaba que si bien él ha estado trabajando anteriormente en Estados Unidos, continuará con sus negocios en Europa.

Otras conjeturas afirman que la razón del traslado es utilizar una casa que la pareja tiene en Palm Beach y que lleva años tratando de vender, sin éxito. Esta propiedad le estaría pasando una gran factura a la familia. Sin embargo, en días pasados se informó que la residencia había sido vendida contra todo pronóstico, así que la princesa no viviría este lugar.

La decisión del traslado, que cayó como un baldado de agua fría, no ha sido bien recibida por un sector de la sociedad sueca, que ya había criticado algunas decisiones de la princesa. Entre ellos están la ya comentada decisión de Chris O’Neill de renunciar al título de príncipe, el hecho de que su hija mayor haya nacido fuera de Suecia e incluso los hospitales donde nacieron sus hijos menores, los príncipes Nicolás y Adrienne, que por lo menos llegaron al mundo en Suecia.

En esta ocasión, varias voces han manifestado su descontento con la mudanza. Karin Lenmor, editorialista del diario sueco Expresen y experta en la realeza de ese país, no dudó en tratar a la familia de la princesa de “desarraigada”, y se pregunta “¿A Madeleine no le gusta su país?”.

Dos momentos clave en la vida de la princesa Madeleine: su matrimonio con Chris O’Neill, el 8 de junio de 2013, y el bautizo de la princesa Adrienne, su tercer hijo, en junio de este año

Pero las críticas no parecen el único problema de la decisión de la princesa Madeleine, ni el menor. Ya varios expertos en las leyes suecas y la realeza han señalado que los hijos de la princesa podrían perder sus títulos reales si su estadía en Florida se extiende más de la cuenta.

En la actualidad, la princesa Madeleine es la séptima en la línea de sucesión sueca, y sus hijos, los príncipes Leonore, de cuatro años; Nicolás, de tres, y Adrienne, nacida en marzo de este año, ocupan los puestos ocho, nueve y diez, respectivamente.

El problema radica en el artículo 4° de la Ley de sucesión nacional, que estipula que para que los jóvenes nacidos en la realeza mantengan su estatus real, deben ser educados en Suecia, y dentro de la fe luterana. Para que esto tenga efecto, los niños deben empezar su formación a los seis años. Entonces, la princesa Leonore perdería su estatus si para 2020 sigue viviendo en Estados Unidos.

Esto haría pensar que el traslado es temporal, aunque la misma Margareta Thorgren afirmó al comunicar la noticia que “aún no se sabe cuánto tiempo permanecerán allí, pero por ahora no hay un límite”. La portavoz también dijo que el tema de la pérdida de los títulos “es una cuestión de interpretación, pero hoy no es relevante. Se manejará correctamente, pero una de las razones del cambio es que los hijos de la princesa y Chris O’Neill están en edad preescolar”.

A toda esta polémica le falta un punto todavía: ¿qué va a hacer la princesa Madeleine durante su estadía en Florida? Ella trabaja desde hace años en la World Childhood Foundation, creada por su madre, la reina Silvia. Muchos aseguran que con su traslado a Estados Unidos podrá profundizar más la presencia de la fundación en ese país, pero para esto el “estado del sol” no parece la mejor elección, sino que hubiera sido preferible una ciudad como Nueva York. Sin embargo, el comunicado oficial también ofreció luces sobre este tema: “La princesa Madeleine tiene un fuerte compromiso con los derechos de los niños y continuará trabajando con la World Childhood Foundation”.

Así las cosas, el tranquilo verano europeo terminó con mucho movimiento en Suecia. Habrá que esperar qué otras consecuencias traerá una de las mudanzas más sonadas de la realeza europea.

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