Personajes

Claudia Bahamón, pasos firmes hacia el cambio

La modelo, abanderada hace años de las causas ecológicas, presenta una colección de zapatos y accesorios amigables con el medioambiente, que además ayudarán a una comunidad en el Pacífico

La historia de Claudia Bahamón con las iniciativas ambientales es larga y variada. La modelo y presentadora se toma su tiempo para recordar las causas que ha apoyado, y luego trata de citarlas todas: inicialmente fue la campaña ‘La hora del planeta’, de WWF, hace ya once años, y desde ahí ha estado en campañas en pro y en beneficio del planeta, por el agua, por una correcta disposición del plástico, por los arrecifes coralinos, por el cuidado de las especies en vía de extinción en Colombia, por el cuidado y la conservación de la tortuga de carey en particular, campañas de concientización para que la gente sepa de dónde vienen los productos que utiliza, una campaña para cambiar los anzuelos que usan los pescadores en el pacífico y así proteger a las tortugas. Ha limpiado playas, ha sembrado árboles, ha luchado por el uso de la madera de forma responsable.

A todas estas iniciativas se le unió, hace más o menos dos años, una invitación a limpiar el mar de San Andrés. Esta experiencia marcó un antes y un después dentro de su activismo ambientalista, un título que siente que le impusieron, pues a ella desde siempre le ha gustado el medioambiente y ha luchado por cuidarlo. Ese momento parte con una divertida anécdota: “A mí cuando me invitaron me preguntaron si yo sabía bucear, y aunque no lo sabía, dije que sí, pues no quería perder la oportunidad de limpiar el océano. En el fondo yo decía ‘Dios mío, me voy a ahogar, cómo fui de irresponsable, tengo dos hijos’. Y terminé buceando a las malas, no sabía cómo manejar los equipos, no sabía nada”, recuerda Claudia.

A medida que ‘buceaba’, Claudia se preguntaba a qué la habían llevado. El mar era cristalino, con los siete colores que han hecho famoso a San Andrés, todo se veía espectacular. “Yo no entendía a qué me habían llevado, yo veía la arena, veía toda esa profundidad, y todo era divino”, cuenta la modelo. “Entonces la persona con la que íbamos me hizo señas para que metiera las manos en la arena, escarbara un poco y luego halara. Lo hice, y empieza a salir y salir toda la basura, que se va como entrelazando en la arena. Salía plástico, nailon, metal, láminas de fibra de vidrio metidas entre la arena… cosas que uno no se alcanza a imaginar”.

“Yo sé que no estoy cambiando el mundo, pero he cambiado mi mundo, y eso para mí es lo más importante”

Ella asegura que en algún momento alcanzó a pensar que alguien había enterrado todo eso a propósito para que quienes participaran de la jornada de limpieza lo encontraran. Pero no le parecía posible, pues a medida que escarbaba, seguía y seguía sacando materiales que en muchos casos no lograba identificar. Luego de estar en ese lugar, nadaron un poco más lejos, aunque no se había alejado mucho de la costa, de hecho ni siquiera habían usado una lancha para llegar al lugar de la limpieza, y se encontraron con un cementerio de llantas. A lo largo de toda la experiencia, Claudia no había visto ni un solo pez, y con el tiempo entendería la razón: esas llantas, llevadas en muchos casos para crear arrecifes artificiales que le darían vida al océano, estaban haciendo lo contrario debido a los hidrocarburos que desprendían las llantas en su proceso de descomposición.

“Yo salí de esa experiencia muy tocada, no podía explicar muy bien lo que me pasaba. Además pensaba que si le contaba eso a la gente, iban a pensar que estaba exagerando, porque desde que arranqué con el ambientalismo me tildan de loca por querer hacer cosas bonitas por la naturaleza”, explica Claudia. Entonces decidió que era el momento de emprender algo más que el voluntariado: quería tener una iniciativa que saliera de ella, que no solo implicara ayudar y apoyar con sus manos: “En ese momento pensé ‘he hecho tantas campañas, he acompañado a tantas empresas, he participado en cientos de eventos ambientalistas, ahora quiero hacer algo que salga de mí, ayudar no solo como voluntaria, que me encanta y lo seguiré haciendo, pero también quisiera aportar algo económicamente”, dice la modelo.

Cuando ya tenía firme esa convicción y buscaba cómo hacerlo, apareció la empresa OQ Shoes, que por ese entonces quería lanzarse con algo diferente para sus próximas colecciones. Claudia siente que es muy importante que las empresas quieran aportar un granito de arena a la sociedad, bien sea desde el plano ambiental o social. Y en este caso, la compañía quería hacer algo de ese estilo, pero no sabía bien qué. Sabían, eso sí, que querían con ella. Entonces Claudia les dijo que lo único que se le ocurría era crear algo en torno al medioambiente, y que tuviera que ver con fundaciones.

Las cuatro socias de la empresa, Marta Gómez de Ocampo y Paula, María y Gabriela Quintana, estuvieron de acuerdo, y ese fue el primer paso de ‘OQ by Claudia Bahamón’, una colección de zapatos y accesorios creada en conjunto por la empresa y la modelo.

Luego de definir que querían trabajar juntos, el siguiente paso era encontrar la fundación con la que apoyarían. Cada uno investigó por su lado, hasta que encontraron Ecopazífico, una pequeña organización creada por Rommy Schreiber, que trabaja con las comunidades de Juanchaco, Ladrilleros y La Barra, en el Valle del Cauca, a una hora de Buenaventura. Entre los tres tienen más o menos tres mil habitantes. La misión de la fundación es educar a las comunidades y hacer una labor importante en torno a la basura y el reciclaje.

A esta zona llegan cerca de ocho toneladas de basura a la semana, principalmente plástico, algo que no es posible movilizar porque no hay la capacidad. Entonces, Ecopazífico lo que está haciendo es enamorando a la comunidad del plástico: “Ellos lo llaman ‘Mapare’, que quiere decir Material para revivir. Es un concepto súper bonito, porque ellos no ven esto como basura, como lo hacemos nosotros, sino que ven que tiene vida y quieren transformarlo. La idea es aprovecharse de este desastre natural, que cada vez es más insostenible, para hacer otras cosas con él”, explica Claudia. Y entre las otras cosas que quieren crear con el ‘mapare’ hay de todo, desde obras de arte hasta accesorios, elementos decorativos para la casa, hasta materiales para la construcción.

La colección ‘OQ by Claudia Bahamón’ destinará un porcentaje de las ventas a la organización de jornadas de limpieza y la construcción de un sendero ecológico en esta zona del Pacífico. “Pero eso es solo la primera etapa”, asegura Claudia. “Lo que queremos es ayudar para construir una pequeña planta de reciclaje de principio a fin, que es un proyecto ya de mayor envergadura. Pero vamos bien, ya se tiene una trituradora que donó una empresa privada. Nosotros queremos apoyar esto y la creación de unas estaciones de reciclaje, donde se le pueda enseñar a la comunidad que su plástico no es basura”.

La colección
Todo este trasfondo ecológico que tiene la colaboración de Claudia con OQ Shoes también se ve en los productos que componen la colección. No podía ser de otra manera. Aunque no se trata de piezas veganas, sí son ecoamigables, y tienen su origen, de alguna manera, en los paisajes del Pacífico que esperan impactar con los fondos que recojan. Entonces, las suelas de los zapatos no son de plástico, el cuero que se usó en las carteras y accesorios está libre de cromo y contiene fibras naturales, y el print de las diferentes piezas tiene la palma de mil pesos, que es típica de esta región.
“Yo no quiero llevar el título de diseñadora, porque creo que usarlo sería un poco irrespetuoso con los diseñadores de nuestro país, que tanto quiero y admiro. Aquí lo que hay es una colaboración, que es como una inspiración, que parte de cosas que yo le sugiero a la marca que hagamos, y que las hace exigirse como empresa”, explica Claudia.

La modelo define la colaboración como un proceso muy bonito. A pesar de su inexperiencia y de no ser diseñadora, sí aprovechó su profesión de arquitecta, los años que lleva en la industria de la moda y su conocimiento de lo que les gusta a las mujeres, para aportar muchas ideas. Y eso se nota: “Durante los eventos de presentación, varias personas que me conocen se me han acercado y me han dicho ‘lo que más me gusta es que eso eres tú’. Yo como que no entendía, así que me explicaban: ‘las piezas son como tú, frescas, sencillas, rústicas’. Seguramente yo no podría haber hecho algo pret-a-porter, entonces es algo mucho más auténtico, que va con mi esencia”, afirma.

“Queremos seguir por este lado, eso lo tenemos clarísimo.Con mis socias nos decimos ‘tenemos que mejorar, que crecer, que seguir ayudando’”

Esta colección, de la que se presentará una segunda parte a comienzos del próximo año, es solo una primera etapa del trabajo que Claudia quiere hacer con OQ Shoes. “Estamos soñando. Queremos seguir por este lado, eso lo tenemos clarísimo, y nos reunimos con mis socias y nos miramos a los ojos y nos decimos ‘tenemos que mejorar, que crecer, que seguir ayudando’”.

Algo que ha impactado mucho a Claudia en este proceso es la respuesta de la gente. Por un lado, de los mismos dueños de OQ Shoes, que ya le aseguraron que si bien nunca habían contemplado que sus productos fueran ecoamigables o que impactaran menos al medioambiente, hoy quieren convertirse en una empresa ecosostenible. Por otro, desde que se conoció el proyecto han recibido cientos de llamadas, correos y mensajes de personas y pequeñas empresas interesadas en comercializar los productos, en especial desde ciudades pequeñas, pues por ahora solo se consiguen en las tiendas de Bogotá y Cali y a través de la página web. “A quienes nos están buscando les vamos a decir que obvio, eso es lo que queremos, pues a mayor venta, mayor apoyo a esta comunidad”, puntualiza Claudia.

La presentadora es consciente de que todo esto es un pequeño grano de arena que ella está aportando. Además sabe que, infortunadamente, todo lo que tiene el sello de ecoamigable, orgánico y demás, es más caro. Para ella es algo triste porque no permite que se avance mucho, sino a pequeños pasos. Pero eso no le baja la moral: “Yo sé que no estoy cambiando el mundo, pero he cambiado mi mundo, y eso para mí es lo más importante. Si yo cambio mi mundo, cambio el de las personas a mi alrededor, el de mis hijos, y eso está bien, con eso yo soy más que feliz”, concluye.

Fotos: Andrés Oyuela Vestuario: Jorge Bolado Maquillaje: Víctor Abril

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

error:
WP-Backgrounds Lite by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann 1010 Wien