Personajes

Marcando tendencia

Desde la televisión, la moda, el diseño y las redes, estas seis mujeres llenaron de estilo y sofisticación este 2018. Las reunimos para saber cómo lo hicieron, lo que lograron este año y lo que tienen preparado para 2019

Marcela Mar

“Me fijo mucho en la forma como se viste la gente, porque el vestuario es la primera señal que tenemos de un personaje”, Marcela Mar

El 2018 ha sido un año significativo en la vida de la actriz Marcela Mar. Profesionalmente, estos meses le dejaron personajes y proyectos inolvidables. Comenzó el año caracterizando al pirata Francis Drake en la segunda temporada de Sitiados. Luego, estuvo en la tercera temporada de El Chapo, de Netflix, en la que le dio vida a la política corrupta mexicana Berta Ávila.
Después regresó a Colombia para producir y protagonizar la obra de teatro Constelaciones.   “Este año para mí fue un salto cuántico, donde hice un ‘comeback’ determinante en mi carrera y en mi propia vida, donde me empoderé, tomé las riendas de mi vida y me siento muy contenta y orgullosa. Además, el 2018 fue el año en que mi hijo se independizó y se fue a estudiar a España, entonces es un año que siempre va a ser muy poderoso”, expresa Marcela.

Y todo indica que 2019 será todavía más especial. La actriz adelanta que acaba de terminar de hacer un personaje para una serie de Netflix, “que estoy segura de que los va a sorprender porque nunca he hecho nada parecido, y va a salir en el primer semestre del año entrante”.

Sin embargo, el estreno más importante para ella en este nuevo año es el de comenzar su vida de casada con el chef Pedro Fernández: “Estoy concentrada en el proyecto de mi vida, en mi matrimonio, que va a ser en febrero”.

Por estos motivos, Marcela merece un sinfín de celebraciones. Ella, además de ser reconocida por su talento, se ha convertido en un referente de moda que marca tendencia. Marcela describe su estilo como “ecléctico, porque tengo un espíritu rebelde por naturaleza, que ha estado condicionado por el rock de mi padrastro, por la niñez que tuve, pero también, por mi trabajo, me fijo mucho en la forma como se viste la gente, porque el vestuario es la primera señal que tenemos de un personaje”.

Jane Birkin, Blondie y su padrastro, Augusto Martelo, que tiene la influencia del rock y del hipismo, la han marcado a lo largo de su vida. Y otro elemento que para ella ha sido clave es la moda colombiana. Diseñadores y marcas como María Elena Villamil, Daniella Battle, Lia Samantha, Pink Filosofy, Aysha Belgrami, Mercedes Salazar, Paula Mendoza, Esteban Cortázar hacen parte de sus preferidos, y resalta que “quiero apoyar y cada vez más todo lo hecho por colombianos, creo que somos un país con una diversidad riquísima, y creo que si uno es una figura pública y lleva un mensaje, es importante enamorarnos de lo nuestro y regar la voz. Tenemos cosas maravillosas de las cuales debemos apropiarnos y estar orgullosos”.

Daniela Salcedo

“La clave es sentirse cómodo con la ropa, porque una persona que no se siente cómoda, se le nota”, Daniela Salcedo

Daniela llegó al mundo del diseño de joyas por curiosidad y casi sin proponérselo. Hace unos años, en el último semestre de sus estudios de comunicación social, vio que tenía mucho tiempo libre y quiso aprovecharlo: “En el colegio elaboraba pulseras y mi hermana las vendía. Entonces decidí aprovechar el tiempo yendo al taller de joyas con mi abuela, que ha sido joyera toda la vida, y empecé a crear mis diseños. En ese momento solo hacía cadenitas y pulseras, pero inmediatamente me fascinó todo el proceso, así que me empecé a involucrar más”.

De eso han pasado cuatro años y medio. Esas primeras creaciones, hechas en oro en ese momento, se vendieron muy bien, y fueron el impulso para que Daniela se dedicara por completo a la joyería. Mientras vendía sus producciones, encontró en Instagram un buen canal de promoción, y se fue metiendo también en el mundo de las redes, manejando dos perfiles: el de la joyería, y uno más personal, donde compartía sus pasiones, como los viajes. Hoy, ese perfil tiene más de 342.000 seguidores.

En los planes de la joyera no estaba que eso sucediera: “En ningún momento pensé que esto se iba a convertir en lo que es hoy en día. Creo que se debe a que soy una persona aterrizada, que maneja bien la red. No vivo del Instagram, lo que me da libertad para mantener la originalidad, que es lo que la gente busca”, explica.

Por eso, Daniela se mantiene concentrada en su marca de joyas, la cual espera potenciar internacionalmente durante 2019: “Del año pasado a este hubo un crecimiento importante, que nos obligó a revisar la empresa, reestructurarla, contratar gente. Fue un año de organización en el interior. Ahora, que ya estamos organizadas, estamos reenfocadas en el crecimiento fuera del país”, comenta.

A la hora de definir su estilo, Daniela se define como ecléctica: “Siempre digo que tengo problemas de personalidad, porque un día soy una rockstar y el siguiente toda una dama”, comenta entre risas. Esa variedad está marcada, casi siempre, por su estado de ánimo. “Definiría mi clóset como divertido, arriesgado y curioso, y por lo general lo combino todo con botas, son la prenda más importante de la vida”.

Para ella, el secreto está en la comodidad: “Es cierto que hay tendencias y está bien seguirlas, porque hay gente que no tiene la sensibilidad. Pero la clave es sentirse como con la ropa, con el estilo. Porque a una persona que no se siente cómoda usando una prenda, se le nota, por más que intente reflejar lo contrario, pues se ve que no se siente en ella”, concluye.

Miss Balanta

“Para mí, vestirse es divertirse, soy muy atrevida. La verdad, nunca estoy pendiente de las tendencias”, Miss Balanta

“Mi estilo lo defino con la palabra diversión. Para mí, vestirse es divertirse, soy muy atrevida. La verdad, nunca estoy pendiente de las tendencias, en un solo look puedo usar diferentes estilos, porque a mí me gusta divertirme”. Así explica Miss Balanta la forma en que entiende la moda y que va muy de la mano con su manera de ser, desparpajada y relajada, que ha transmitido a su exitosa marca de turbantes.

Su negocio nació primero como un blog de moda donde ella subía fotos de moda urbana desde sitios como Barcelona y Panamá, ciudades donde vivió antes de regresar a Colombia hace cerca de seis años. En ese momento, dos hechos fueron la génesis de su camino como diseñadora de turbantes: “Una diseñadora de China me escribió preguntándome por los turbantes que yo lucía en mis posts. Entonces hice un tutorial en video y lo subí a youtube, y más gente empezó a preguntar. En ese momento viene el regreso a Bogotá, y yo conozco a Goyo, la vocalista de ChoqQuibTown, que iba a abrir su peluquería. Le conté lo que estaba pasando y le dije que quería hacer una marca de turbantes. Ella me dijo que tenía el espacio para venderlos. El día del lanzamiento de la peluquería llevé diez, y se vendieron todos. Me di cuenta de que podía montar la empresa”, explica Miss Balanta. En ese momento, además, su hijo mayor tenía seis meses, así que el iniciar una empresa fue de alguna manera una forma de adaptarse al regreso a Bogotá sin alejarse mucho de la maternidad.

Miss Balanta habla con orgullo de su empresa, pues además de generar empleo, de alguna manera le presentó los turbantes a un mercado que no los tenía en cuenta: “Cada vez hay más gente que ve los turbantes como algo más que un accesorio que te amarras en la cabeza y ya, sino que entiende que se trata de una prenda que representa a las mujeres afro, que es un accesorio de resistencia, que te hace sentir valiente”, afirma.

Ella está convencida de que, al igual que con su primer hijo, su estilo no va a cambiar por cuenta del embarazo. Va a seguir usando la ropa vintage que disfruta, combinándola con otros estilos. “A veces digo que me visto más por sensación. Entonces pienso, ‘siento que esto se me va a ver bien’, y así salgo. Me gusta reírme de mí misma, de las cosas que hago, de cómo me visto, y estoy convencida de que el ‘yo siento que esto se me ve bien’ me funciona más que el ‘yo veo que esto se me ve bien’”, concluye.

Michelle Yidios Hakin

“La moda me encanta porque es una forma de expresión, uno se viste para significar”, Michelle Yidios Hakim

Desde muy temprana edad, Michelle supo que su misión en la vida estaría cerca a los medios de comunicación. Con tan solo nueve años, y mientras vivía en Miami, la comunicadora se ganó un contrato para trabajar en radio y ser ‘host’ de eventos en Walt Disney Company. “Siempre supe que quería estar en los medios, eso era lo que me hacía vibrar como persona”, dice.

Luego de un tiempo, Michelle regresó a Colombia junto a su familia, se graduó del colegio Jorge Washington de Cartagena y se trasladó a Bogotá para estudiar comunicación y periodismo en la Pontificia Universidad Javeriana. Mientras cursaba su pregrado, Michelle se ganó un cupo para irse de intercambio a la Universidad de Miami. Cuando terminó el semestre, entró a hacer sus prácticas como productora en MTV en esa misma ciudad.

Más adelante, regresó a Colombia y empezó a trabajar como productora de campo de E! Entertainment Television. Después, trabajó con la reconocida relacionista pública Paola España en su compañía de prensa.

Paralelamente, Michelle, con su carisma e inteligencia, se convirtió en productora de eventos, y, además, por su presencia en redes, muchos la reconocen por ser una gran influenciadora. Aunque, como ella dice, “esa palabra no siento que encaja bien, porque lo que yo hago es ir un poquito más allá, es mi estilo de vida”.

Además de sus diversas experiencias laborales, en los últimos años la comunicadora ha estado de viaje por el mundo. Cursó una maestría en negocios y marketing digital en Barcelona y luego estuvo tres meses viviendo en Miami trabajando en un medio de comunicación llamado The Millennial Way Show. Hace poco regresó a Colombia y asegura que “estoy abierta a posibilidades. Mi meta es estar aquí en Bogotá de base y también en Miami y poder ser una representante y generadora de contenidos para Colombia en Estados Unidos y en Estados Unidos para Colombia”.

Al preguntarle por su relación con el estilo, Michelle dice que “la moda me encanta porque es una forma de expresión, uno se viste para significar. A través de los años mi estilo ha evolucionado, aunque siempre me he descrito como una persona a la que le gusta lo boho-chic y un poco urbano”.

Para ella, la estética personal viene desde adentro y se siente profundamente inspirada por las mujeres que empoderan a otras, no solo a través de la moda, sino con sus historias, su trabajo y su vida. Por eso, para ella, la moda es un reflejo interior.

Carolina Pombo

“Soy descomplicada y, al mismo tiempo, me encantan las prendas versátiles. Me gusta usar un ‘statement piece’ y que el resto de la pinta sea relajada”, Carolina Pombo

La directora de comunicaciones de Pepa Pombo es una de las herederas de un riquísimo legado de moda, clase y creatividad que caracterizan a esta importante casa de moda colombiana.
Después de crecer entre talleres, hilos y agujas, Carolina estudió diseño industrial en la Universidad de los Andes, y tras trabajar algún tiempo en publicidad, se fue a vivir a Roma para estudiar una maestría en mercadeo de marcas de lujo, haciendo su práctica en la marca de moda para hombre Canali.

Una vez regresó a Colombia, se dedicó de lleno a trabajar en Pepa Pombo, una marca a la que siempre ha estado vinculada, pues fue fundada por su papá, José Pombo, que se encargaba de la parte administrativa, y su tía, Pepa Pombo, la cabeza de diseño. Luego, Mónica y Daniel, sus primos mayores hijos de Pepa, entraron a la empresa a continuar con el legado familiar. Y hace cuatro años Carolina entró a trabajar tiempo completo allí, para aportar su conocimiento al crecimiento de la empresa.

Aunque su cargo es directora de comunicaciones, sus funciones abarcan muchas áreas: “Me encargué del área de comunicación, todo lo que es digital, redes, página web, de estar en contacto con la prensa, pero además manejo todos los clientes al por mayor y también apoyo a Mónica, mi prima, con todo lo que necesita de producción. Por ejemplo, la apoyo en la realización de eventos y de fotos”, explica Carolina.

Como representante de esta nueva generación de la compañía, la diseñadora asegura que espera continuar reinventándola, oxigenándola, “ya que creo que es una marca que tiene una historia y una trayectoria que le dan una base y unos pilares muy fuertes y es importante estarla actualizando”.

En cuanto a su estilo, Carolina se describe como “descomplicada y, al mismo tiempo, me encantan las prendas versátiles –una característica de Pepa Pombo–. Me gusta usar un ‘statement piece’ y que el resto de la pinta sea relajada”.

Como sus grandes inspiraciones y maestros a la hora de darle forma a su estilo personal, Carolina menciona al diseñador japonés Issey Miyake y al alemán Karl Lagerfeld: “Me encanta el diseño de espacios y de desarrollo de settings del estudio de Lagerfeld, me encantan los mundos que él crea”, concluye.

Catalina Kempf

“Me gusta mucho un bloque de color y me encanta hacer combinaciones inesperadas”, Catalina Kempf

La hoy directora creativa de la marca de marroquinería Nora Lozza pasó su juventud jugando golf. Incluso, estudió becada en Estados Unidos gracias a su desempeño en esta práctica. Allí adelantó estudios en psicología con énfasis en negocios.

Una vez terminó su carrera, tuvo que decidir entre ingresar al mundo laboral o hacerse profesional en el golf. Optó por lo primero y luego de trabajar unos años en Estados Unidos, durante una transición de visa, regresó a Colombia y empezó a trabajar con su mamá, Nora Lozza, creadora de esta famosa marca, que inicialmente se llamó First Class.

Durante ese tiempo, Catalina se dio cuenta de que había un espacio para ella como directora creativa de la compañía. Desde entonces, Catalina se ha dedicado a la empresa. “La cultura organizacional de la compañía es impresionante y siento que mi mamá tiene todo el ‘know how’ y siempre ha visto el negocio de manera industrial, pero en donde está el valor hoy en día es en la marca”, asegura Catalina.

Desde su llegada a Nora Lozza, Catalina ha liderado cambios importantes. “Comenzamos interviniendo producto, elevando y tecnificando el diseño y cambiando el enfoque de la compañía a ser una empresa de moda más que una de manufactura. Después, empezamos a tocar la comunicación de marca y la transformamos. Y, por último, tocamos la estética de las tiendas, porque mi objetivo desde que llegué es la internacionalización de Nora Lozza”, dice.

Habiendo crecido en el mundo de la moda, Catalina ha ido desarrollando un estilo propio que marca tendencia. “Me considero minimal, dentro del marco de lo latino. Me gusta mucho un bloque de color y me encanta hacer combinaciones inesperadas. Soy feliz encontrando prendas y combinando dos colores que pareciera que no fuesen juntos, pero que dan muy buen resultado”, explica. También se declara amante del ‘high luxury’ y de las prendas que tienen altos estándares de calidad y telas espectaculares. “También me encanta ese juego de lo masculino dentro de lo femenino”, agrega.

Sobre sus inspiraciones, Catalina menciona a algunos diseñadores que la han influenciado, como Consuelo Castiglioni y Dries van Noten. De su mamá, Nora Lozza, también ha heredado importantes lecciones. “La influencia de mi mamá siempre fue muy italiana”, explica, y asegura que desde muy joven le transmitió el gusto por la estampa italiana y también la ayudó a conocer el valor de las prendas finas y la importancia de invertir en piezas atemporales que siempre tendrán un espacio en su clóset.

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